"El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones". W. Churchill
Allá en pleno Siglo de Oro uno de los grandes de nuestra literatura el maestro D. Félix Lope de Vega y Carpio (Madrid-1562 – 1635), de moda actualmente por una reciente película de su vida, escribió una poesía extensa de la cual destaco unos pocos versos que desde que la leí hace varios años, ni siquiera el tiempo transcurrido me hizo olvidar.
Pobre barquilla mía,
entre peñascos rota,
sin velas desvelada,
y entre las olas sola:
¿Adónde vas perdida?
¿Adónde, di, te engolfas?
Que no hay deseos cuerdos
con esperanzas locas.
Independientemente de lo que pueda interpretar cada uno, si se refería a su alma atormentada, o a su atribulada y azarosa vida, opiniones respetables y a lo mejor acertadas, a mi como a muchos nos podría parecer que metafóricamente denunciaba la España decadente donde discurrían sus venturas y desventuras. Aquella su patria, lastrada por continuas guerras en décadas anteriores que laceraron el espíritu y moral de sus gentes, así como las hambrientas arcas del estado que ni siquiera los galeones llegados con oro y plata de las Américas conseguían restañar. Un escenario donde proliferaban los pillos y menesterosos, necesitados y pordioseros junto a hidalgos aventureros y acaudalados burgueses o aristócratas en una sociedad fracturada, arrastrando las consecuencias socio-políticas que derivan de esta situación; acometiendo empresas con las que nada se gano y mucho fue lo que perdimos. Una España floreciente en unas cosas y decadente en otras muchas.

Esta España decía, donde nuestras vidas están absolutamente mediatizadas por la política, está hecha cisco, o lo que es lo mismo, todo mangas por hombro, habida cuenta de la poca o nula vocacionalidad o falta de preparación de muchos de nuestros políticos y no dejo de insistir,que en modo alguno buscan servir al bien común y a los ciudadanos sino servirse de ella para mejorar su estatus; practicando el arte de cambiarlo todo para que todo siga igual. Sálvese el que pueda.
En un país rebasando los 5 mill. de parados reales, (mas del 21% de la población), donde sesenta de cada cien hogares tienen serios problemas para llegar a fin de mes, donde el 10% de empleos perdidos en todo el mundo en los dos últimos años (3 mill. de los 30 mill. destruidos) son aquí, donde nuestra juventud la mejor preparada en siglos no tiene posibilidad de encontrar empleo (entre el 45 % y 60% de paro según las autonomías) ni perspectiva de futuro, teniendo que emigrar los mas atrevidos, a buscarse la vida fuera, empobreciendo así nuestro potencial; debilitado por recortes sociales que nunca se darían ..., conducido por un capitán de barco ciego y sordo o poseído por el rencor y la soberbia, no podemos esperar sino lo peor. Digo esto porque según el menda, la culpa de todos los males la tienen los demás, todo el mundo menos él, pobrecito penita nos da; y en eso hasta va tener razón porque como borregos se lo consentirnos. Con otra actitud bien distinta,reivindicativa y más activa por nuestra parte, este personaje al que desde hoy jamás volveré a llamar por su nombre hasta que se vaya o lo echemos, no duraría ni cero coma. Lo peor de todo es que cuando eso suceda como decía uno de su cuerda, este país no lo va conocer" ni la madre que lo parió".
Verdad es que en la patria
no es la virtud dichosa,
ni se estimó la perla
hasta dejar la concha
Mas ¡ay, que no me escuchas!
Pero la vida es corta:
viviendo, todo falta;
muriendo, todo sobra.
Está por ver que ocurrirá cuando el que recoja el testigo, tenga que hacer frente a este erial, y los datos de parámetros macros ahora adecuadamente cocinados afloren con la virulencia de la cruda realidad, y digo más, mucho me temo que no se harán públicos por no escandalizar al personal como ya ha ocurrido en ocasiones, clasificándolos como secreto de estado, no vaya ser que caigamos en una depresión permanente teniendo que gastar lo poco que nos quede en psicólogos, y los socios que tenemos terminen por darnos la espalda definitivamente por ser de poco fiar. Esperanza toda, confianzas las justas hasta que termine este vía crucis, y ¿después qué? pues eso, ya veremos como se resuelve la cuadratura de este circulo vicioso donde andamos metidos.
Maese Lope, usted se quejaba, pues mire las vueltas que dió la vida en estos últimos cuatrocientos años, para volver por donde entonces solía. El mismo florero, con flores diferentes. Ahora quizás peor, porque a uno le queda la impresión de no haber aprendido lo suficiente en los cuatro siglos que nos separan de aquel su tiempo. En el aspecto socio-económico y político estamos suspensos, en espera de recuperación.
Prometo contarle si aprobamos esta revalida y releer completas sus estrofas que inspiraron esta disertación.
Aprovecho la ocasión para mandarle mi mas cordial saludo
Suyo y vuestro, El Pregonero Cabreao.